Las montañas de la comarca burgalesa de Las Merindades, fueron testigos del sí quiero de Fran y Natalia.

El santuario de Ntra. Sra. de las Nieves (Las Machorras) y la histórica Torre Palacio de los Fernández Villa (Espinosa de los Monteros), fueron los rincones elegidos para la celebración de esta hermosa boda de primavera.

El romántico y mágico paraje nos puso las cosas más fáciles.

*Fran y Natalia*

Fotos: @yuliignatova @micactusverde Flores y decoración: @micactusverde Vestuario novios: @yedra_novias #ElBosque Zapatos: @salo_madrid 

Era un sábado de primavera, finalizando ya el mes de abril. Nos fuimos hasta el norte de la provincia de Burgos. Allí, entre las montañas burgalesas y cántabras se esconde el santuario de Ntra. Sra. de las Nieves, donde Fran y Natalia celebraron su boda religiosa. El lugar en sí mismo es maravilloso, por lo que la decoración floral trataba nada más de acompañar el momento de forma sencilla con un toque de romanticismo; las montañas rocosas, el gris del cielo que amaneció ese día y la piedra del templo, precedida su entrada por una escalinata nos inspiró para colocar plantas de hortensias blancas dentro de unos cuévanos de mimbre (elemento tradicional de las tierras pasiegas).

Ya en el interior, se optó por una decoración con mezcla de verdes y paniculata blanca. Una guirnalda presidió el banquete desde el altar; entre los verdes introdujimos planteles de lechuga como símbolo del trabajo del novio, y la verdad es que le daba un toque diferente y sobretodo muy personal. Velas en frascos transparentes de cristal con agua y fina paniculata blanca. De igual modo, a la derecha del altar un impresionante porta velas de forja negra con verdes y blanco, con ese toque de luz y calidez de los grandes cirios. En el centro del retablo, la Virgen Ntra. Sra de las Nieves, para la que preparamos un bonito centro de paniculata. La decoración de los bancos era sencilla, unas enormes lazadas con yute blanco en los bordes, haciendo paseillo.

El banquete se celebró dentro del complejo de la impresionante Torre Palacio de los Fernández Villa, ya en el municipio de Espinosa de los Monteros. Para la ocasión se colocó en el jardín una carpa, por lo que era imprescindible que la decoración fuera encaminada a integrar dicha carpa dentro del paisaje y el conjunto de jardín y torre de piedra. Una de las ideas era conseguir de alguna manera tapar el techo, que no se dejara ver la estructura, para ello se inflaron globos gigantes blancos que colgaban del techo. Se conseguía el propósito de vestir esa parte superior y además con mucho movimiento.

Todas las columnas se taparon con hiedras y verdes, y para los centros de mesa, se eligieron también variedades de verdes con toque blanco del statice y la paniculata. La mesa presidencial seguía la línea de los centros redondos, con mucho movimiento, pero optando por flores blancas que marcaran la diferencia. Para las alargadas, guirnaldas de verdes y blanco. Además, los manteles blancos y las sillas de madera, consiguieron un conjunto fresco y elegante. El interior olía a naturaleza, a fresco, a montaña…